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Es algo que está muy manido pero qué cierto es… ¡Qué deprisa pasa el tiempo! Hoy estamos de aniversario en Mi Espacio Resiliente, y lo mínimo que puedo hacer es escribir unas palabras para celebrarlo…

Esta aventura es la que inició una vida que se quedó vacía de repente. Finalizando Máster y empleo prácticamente el mismo mes, de pronto sentía que necesitaba algo que me hiciera mantenerme activa mentalmente mientras alguna de esas puertas llamadas empleos tuvieran a bien escuchar mis gritos de socorro y se abrieran para mí. (Por cierto, sigo gritando)

Comencé en Blogger, pero no terminaba de dar con la tecla ni de convencerme… hasta que un gran amigo (y maravilloso consejero) me animó a trasladarme a WordPress. Y qué gran cambio. Bastante más elegante y sencillo que el anterior, pese a ofrecer más posibilidades. Genial. Ahora sí sentía que tenía un sitio mío, propio. Mi intención nunca fue construir un sitio de éxito aclamado por las masas en los Bitácoras, sino un sitio en el que reunir mis inquietudes personales sobre un tema muy concreto. Si habéis echado un vistazo por aquí, veis que no es un blog personal para nada. Poca gente sabe quién es la que os escribe estas palabras. Por lo tanto, un blog casi anónimo, prácticamente libre de visitas de amistades personales, mucho más teórico que práctico o reflexivo (aunque me haya tomado mis propias licencias de vez en cuando) y sobre un tema tan concreto como la resiliencia… que haya conseguido casi 12.500 visitas me parece todo un logro. Porque además, no trato de vender consejos a nadie ni de compartir experiencias para trabajar este tema porque no las tengo (recuerden, sigo gritando), lo que puede rebajar el interés que este espacio pueda despertar.

Pero es mi espacio. Mi Espacio Resiliente. Al que siempre regreso cuando decaigo,  demostrándome que no soy yo la que hace las cosas mal sino los de arriba. Al que me gusta venir para compartir en modo post las cosas que voy descubriendo de aquí y de allá, y reuniéndolas en un mismo sitio. Este es mi cuaderno de apuntes, y me alegra poder compartirlo con todos los que alguna vez hayáis invertido unos minutos de vuestro tiempo en leerme. A todos, GRACIAS🙂

Y aprovecho para deciros que desde ayer ando en la construcción de un nuevo blog. Bueno, realmente se trata de otro cuaderno de apuntes que también migro de otra ubicación y al que he decidido renombrar: Apuntes de una Psicopedagoga. ¿Los motivos? He tenido la suerte de vivir en aquellos tiempos no tan lejanos donde se nos concedían becas para costearnos unos estudios universitarios que ya por entonces se me hacían caros. Si hubiera nacido un par de años más tarde, muy posiblemente no habría podido estudiar… En fin, el caso es que me he dado cuenta que mientras más tiempo paso gritando, más cosas se me olvidan de mi propia profesión. Y siento que suene así, pero no me da la gana. Tener una diplomatura, una licenciatura y un Máster Oficial en Psicopedagogía, no es ni barato, ni fácil. Y no pienso dejar que caiga en el olvido. Según repasaba, pensaba que quizá a alguien le pudiera interesar también.  Y además, el Máster de un año que sustituye a la desaparecida licenciatura se queda, para mi gusto, bastante corto. Así que si alguien necesita alguna vez repasar conmigo aspectos nuevamente técnicos, será bienvenido.🙂

Por mi parte, seguiré en la batalla de sentirme útil. Cualquier consejo será bienvenido🙂

Nos seguimos leyendo…