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Ya os comentaba en mi última entrada que tuve la oportunidad de asistir al evento Think Tank. Deporte y Resiliencia, conducido espléndidamente por la periodista María Pérez-Laya.

Tras el visionado de “Resilientes que mueven el mundo“, María Pérez-Laya nos animaba a compartir y difundir el evento en nuestras redes sociales, como ella misma hizo justo en ese instante inmortalizándonos de esta manera:

Buscarme supondría suplantar a Wally, así que asumamos que en la sombra también se vive estupendamente😉

A lo que iba. María, tras darnos amablemente la bienvenida, presentar a los organizadores y al lugar del evento, dio paso al Director de Relaciones Institucionales del Real Madrid, D. Emilio Butragueño.

Bienvenidos al Estadio Santiago Bernabéu. Muy cerca de aquí, en el terreno de juego, el Real Madrid ha escrito gran parte de su mejor historia. Y, sinceramente, creo que es un lugar ideal para debatir sobre un asunto tan interesante como es la resiliencia.” Compartió con nosotros el origen del término y la definición de la RAE, esto es: capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas. Así que al minuto de discurso, ya empezó a chirriarme un poco el tema. Si partimos de la base de que, de entrada, la definición de la RAE nunca me ha terminado de convencer, podréis imaginar lo que iba yo pensando según avanzaba el discurso. Por si fuera necesario, me parece que es una definición poco definida, valga la redundancia. “Situaciones límite” me parece demasiado ambiguo y que, efectivamente, no ayuda a delimitar el término como debiera.

Me enorgullece que se elija a los deportistas como ejemplo de resiliencia.ostras “Y sinceramente, creo que una de las características del Real Madrid es su capacidad de superar las dificultades de manera exitosa, sin pensar en la derrota a pesar de que los resultados estén en su contra. Esa capacidad de resistencia se prueba en situaciones de fuerte y prolongado estrés, y bajo mucha presión. Un ejemplo muy claro sucedió hace poco, durante la Décima Copa de Europa, Perdíamos 0-1. Necesitábamos luchar frente a un rival fantástico, y el objetivo era claro: sortear esas dificultades e intentar transformar los aspectos negativos en nuevas oportunidades y ventajas. Ya saben cómo terminó. Un gol memorable que nos devolvió la ilusión. Pero ese es el Real Madrid. Y eso es resiliencia.uffff

Ostras. Permitidme que disienta. Entiendo el mensaje, de verdad que sí. Como también entiendo que no es el discurso el que está equivocado, sino la base conceptual sobre la que está construido. No. Eso no es resiliencia. Es capacidad de lucha. Sentir que una oportunidad se te escapa de las manos, y cumplir con tu obligación de darle la vuelta a un resultado adverso antes de que piten FIN. Pero no es resiliencia. No rendirse, luchar, lo aceptamos como parte de ella, pero no la están poniendo en marcha. Simplemente no se están dando por vencidos. Soy consciente de que últimamente siempre regreso a ese post de hace ya unos cuantos días, “No es resiliencia todo lo que reluce. Parte II” pero creo que es necesario.

¿No creéis que si realmente “espíritu de lucha” y “resiliencia” fueran sinónimos, no tendría ningún sentido hablar de un paradigma nuevo? ¿Qué sentido tendría otorgar un nuevo nombre a algo ya “inventado”? Simplemente se harían más estudios y se escribirían más libros de autoayuda, y listo. Pero es que NO son sinónimos.

Emilio ButragueñoSoy muy madridista, y a Dios gracias por ese bendito minuto 93. Podemos sacar de esos últimos minutos muchas visiones positivas, establecer un montón de características deseables que se vieron reflejadas esa noche. Podemos hablar de características más que válidas para enfrentarse no sólo a las vicisitudes deportivas, sino a cualesquiera que nos depare la propia vida. Pero, en todo caso, podríamos matizarlo en un término como “pre-resiliencia“, por ejemplo. Y es que la resiliencia no se ha podido poner en marcha porque no ha sucedido ninguna situación traumática.

¿Como valores, características y actitudes antes de un, quién sabe, proceso traumático futuro? Por supuesto. Bienvenido sea el deporte. Así que creo que lo más lógico y acertado sería hacer una división:

1.- El deporte como medio clave para trabajar elementos de la resiliencia. Por si tuviéramos que ponerla en marcha en un futuro.

2.- El deporte como canalizador de la resiliencia si hemos vivido, o estamos viviendo, una situación traumática. Ahora sí, a través del deporte, la tenemos que poner en marcha.

A mi entender, es una confusión hablar de resiliencia cuando realmente “solo” se está hablando de superar dificultades. No fue a lo largo de todo el evento, pero sí pude comprobar que esta confusión rigió muchos de los comentarios o discursos de la jornada. O, al menos, no se matizaba la diferencia entre una cosa y la otra.

Trabajo en equipo, superación de obstáculos, educados en la cultura de ser cada día mejores… el ADN de nuestro club.” ¡Claro que sí! y ¡HALA MADRID!, pero NO es resiliencia.

Nos habló también de las lesiones, de que los que demuestran más fortaleza mental regresan más fuertes que antes de la lesión. ¡Claro que sí! Como debe ser. Recuperarse, saber lo que es tener un sueño y verlo alejarse y tratar de evitarlo… pero eso NO es resiliencia. Son dificultades por las que todos pasamos. ¿O es que soñar con jugar en un primer equipo de lo que sea es más importante que cualquier otro sueño, como por ejemplo ser una gran y reconocida dibujante? Yo también veo mi sueño alejarse y por eso no voy a ser, ni mucho menos, un ejemplo de resiliencia.

También nos comentó que la Fundación Real Madrid desarrolla cada vez más proyectos con personas de capacidades diferentes, quienes son los que nos enseñan cada día que las barreras se pueden superar.  “Proyectos en los que transmitimos valores como el afán de superación, la disciplina y el esfuerzo. Todos ellos muy relacionados con la resiliencia.” ¡SÍ! Exacto. Relacionados con la resiliencia. No sinónimo de.🙂

No obstante, creo necesario aclarar que este post no es una crítica, ni mucho menos, a D. Emilio Butragueño ni a la idea general de su discurso, sino una corrección en la concepción del concepto.

Finalizaba invitándonos a sentirnos como en casa. Y así fue. Pese a estas matizaciones que he creído oportunas hacer, siempre bajo mi humilde opinión, fue emocionante asistir a un discurso de D. Emilio Butragueño en el Palco de Honor de mi Madrid.

¡HALA MADRID! ¡HALA RESILIENCIA!

fundacion real madrid